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Adaptación de los criterios

El enfoque de la campaña a nivel latinoamericano

La necesidad de adaptación de los criterios de la campaña internacional a la realidad de nuestro continente, surge principalmente por dos razones:

  1. en América Latina hay muchas experiencias de comercio justo, no siempre bajo los esquemas propuestos por nuestras dos redes u otros esquemas de certificación. En este sentido, la campaña es abierta a todas las experiencias de organizaciones democráticas de la economía solidaria de nuestro continente que practican y fomentan el comercio justo y solidario bajo diferentes enfoques (local, nacional o internacional).
  2. en América Latina se hace necesario pensar también en la situación particular de los pueblos rurales, donde hay muchas organizaciones de productores de comercio justo y solidario pero no hay presencia de muchas organizaciones sociales o de consumidores responsables como en las ciudades. La campaña, hasta el momento, se ha difundido principalmente en el “Norte Global” pero con un enfoque Norte-Sur, sin participación directa de los productores.

Para el desarrollo de la campaña en América Latina y el Caribe consideramos que es indispensable la construcción conjunta de la estrategia local entre productores de comercio justo, organizaciones de la sociedad civil y autoridades locales. Al faltar uno de estos tres pilares, la campaña perdería su sentido de construcción de un movimiento “desde abajo”; especialmente en el Sur donde hay amplia presencia de productores de comercio justo y solidario.

Los productores (agricultores y artesanos) con el apoyo de sus organizaciones de comercio justo deben ser considerados como verdaderos actores de desarrollo y no como simples beneficiarios de programas asistenciales o políticas “desde arriba”. En este sentido, las tres redes continentales (CLAC, WFTo-LA y SPP) fomentan un enfoque de construcción conjunta entre los tres actores (productores de comercio justo, organizaciones de la sociedad civil y autoridades locales), en el cual las autoridades locales reconocen el rol de los productores y con ellos construyen la estrategia local, y la sociedad civil organizada reconoce la importancia de fomentar relaciones comerciales justas y solidarias y un consumo responsable y comprometido con las comunidades menos favorecidas.